Sostener es también enviar ánimo: conexión que no tiene fronteras
Los misioneros no solo enfrentan idiomas distintos, desafíos logísticos o necesidades materiales; también cargan con el peso del aislamiento, el desánimo y el desgaste cultural. Muchas veces, están lejos de sus familias, viviendo en contextos donde el rechazo puede ser constante y el cansancio emocional se acumula sin que tengan con quién desahogarse. Es allí…
