Razón #2: No vayas si no quieres encontrar un lugar donde compartir tus cargas y alegrías.
A veces creemos que no ir a la iglesia nos mantiene a salvo de situaciones incómodas. “No vayas… para que nadie vea lo que llevas dentro.” Pero si escudriñas un poco más, la realidad es otra: no vayas si no quieres encontrar un lugar donde compartir tus cargas y alegrías. Porque la iglesia es justamente…
